miércoles, 17 de abril de 2013

Terapia de Movimientos Rítmicos e Integración de Reflejos Primitivos.


Desarrollada por el Dr. Harlad Blomberg, lleva en España desde Junio del 2006, defiende que si un niño se tropieza mucho, o se le caen las cosas de las manos con facilidad, o tiene mala postura cuando se sienta a escribir, o no puede parar quieto en una silla, o no controla el pis, o no es capaz de atarse la lazada de los cordones de las zapatillas, o se salta de un reglón a otro mientras lee, o confunde letras…puede que tenga algún reflejo primitivo no integrado.

Estos reflejos o movimientos se hacen en un cierto orden, de acuerdo a un programa innato. Así el bebé levantará su cabeza, el pecho, reptara, gateará….
No obstante estos reflejos primitivos deberían tener una vida limitada y dar paso a los reflejos posturales controlados desde partes superiores del cerebro. Lo que permite un desarrollo neurológico adecuado. Si estos reflejos permanecen activos habrá una debilidad o inmadurez cerebral, y afectaran no sólo a sus  habilidades motoras gruesas o finas  sino también a la percepción sensorial y cognitiva.

El detectar si un reflejo no está integrado nos puede dar pistas sobre la causa del problema del niño, pero si hay varios reflejos posiblemente estaríamos ante un retraso en el desarrollo neurológico y lo que podemos hacer es crear un programa de ejercicios personalizado para conseguir integrar estos reflejos no inhibidos.

Algunos síntomas que generan los reflejos primitivos no integrados pueden ser:

* Dislexia y dificultades de aprendizaje
*    Malas posturas
*    Pobre coordinación mano-ojo
*    Poco equilibrio
*    Pobre coordinación
*    Problemas de lateralidad y movimientos cruzados
*    Malas posturas a la hora de escribir
*    Enuresis, y problemas para controlar esfínteres
*    Problemas de atención y concentración,
*    Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta
*    Mareo por movimiento
*    Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo
*    Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío.
*    Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos
*    Mala letra
*    Hiperactividad
*    Se distraen fácilmente
*    Impulsividad
*    Problemas de organización...

Podemos darle una segunda oportunidad al cerebro  a través de la práctica de un programa de ejercicios personalizados. Cuando integramos los reflejos  podemos observar resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo e incluso emocional. Se evaluaría al niño y podría establecerse un programa de ejercicios sencillo para que consiguiera integrar los reflejos primitivos. TMR se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades.
Atendiendo a las necesidades del niño, se creará un programa específico para él, basado en unos ejercicios que debería realizar todos los días en casa y que le pueden llevar 15-20 minutos.